lunes, 21 de noviembre de 2011
Vogel
Pensando en lo transitorio de las victorias (sic transit gloria mundi) se elevaba el pájaro sobre verdes matorrales. En su pico ancho y colorido llevaba un pequeño insecto que había podido recoger dos o tres minutos atrás; no era mucho, pero era comida. "Parecen pequeñas hormigas" pensó sobre los hombres que se arrastraban pesadamente por el pavimento, varios metros más abajo "Qué feo tener que caminar con este calor" Efectivamente, ese día la temperatura alcanzaba los 36º en tierra, algo razonable en vistas a que se trataba de un día de mediados de enero, pero tanto pavimento hacía aún más insoportable el calor. Sin embargo, semejantes problemas no afectaban a la curiosa ave, que se trasladaba por la altura, con una agradable brisa corriendo bajo sus alas. "Linda ciudad Buenos Aires para ser un pájaro" se dijo, mientras de Oeste a Este cruzaba un peculiar charco que parecía demasiado ancho para ser un río.
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